lunes, 20 de febrero de 2012

Cuando oí el timbre de la puerta, corrí escaleras abajo y pensaba: "Ni siquiera me gusta este tio, solo es un rollo"... y luego abría la puerta y... todos esos pensamientos desaparecían, porque veía tu sonrisa... y no me importaba nada. Confiaba en esa sonrisa.

12 comentarios:

Elendilae dijo...

Eso decía yo... jaja

Cyana dijo...

Y luego todos esos pensamientos desaparecían, ¿no? ;)

Elendilae dijo...

Algo así, sí.

Elendilae dijo...

Algo así, sí.

Contradictorio dijo...

Y despues vosotras sois unas románticas, con esos pensamientos...

Cyana dijo...

¿No lo somos?
Nuestra cabeza dice una cosa... Pero al verte.. Manda el corazón..

Elendilae dijo...

¿Confiar en esa sonrisa y olvidarse de todo lo demás no es ser romántica? :O

Cyana dijo...

Hay que ser poco romántico para pensar que no lo somos...

... este Café...

Elendilae dijo...

JIji, ya se quedó con ese mote... :P

Contradictorio dijo...

No, no lo es. Ser romántic@ es verte con la otra persona viejos y arrugados de la mano, no pensar que solo es un rollo.

De verdá, que tenga que venir yo a decirlo...

Cyana dijo...

Imaginarte de viejo a todos los chicos en las primeras citas... y seguir quedando... no es romántico; es raro.

Es que ese es el problema. Los hombres no tienen muy claro de qué va el romanticismo...

Elendilae dijo...

Touché Kash.

Lo de verse con la otra persona ya de viejos y arrugaditos es para cuando llevas más tiempo... ;)