Bailaba.
Todo el mundo miraba.
Estaba preciosa: feliz.Tanto que contagiaba.
Y justo cuando iba a besar, llegó la hora.
Un solo segundo.
Dong.
Corrió escaleras abajo.
Dong.
Perdió un zapato.
Dong.
Subió a la carroza.
Dong.
Se vistió de harapos.
Dong.
La calabaza.
Dong.
Ratones.
Dong.
Palacio en casa de madrastra.
Dong.
Nobles en hermanastras.
¿Y qué más quieres que te cuente?
Que aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
Que el otro zapatito de cristal se rompió.
Que no te buscará.
Y que por más bailes a los que vayas, siempre volverás la realidad.
Putas ganas de seguir el show.
Dong.
2 comentarios:
niña... :_(
Una vez que empiezas a bailar y conoces al príncipe azul, no quieres parar...
Publicar un comentario