jueves, 20 de febrero de 2014

La simetría de los deseos


Me llama una portada, me conquista un título.

Cuatro amigos, tres deseos, una historia. Una novela sobre la verdadera amistad como un refugio.

Aunque tiene momentos fantásticos, otros se me han hecho e t e r n o s ... Teniendo que hacer el esfuerzo de coger el libro, pero a la vez sin querer dejarlo... y quedándome enganchadísima en un final al que me ha dado pena llegar.

Así que hagan lo que quieran: Léanlo, pero no digan que no se lo advertí :


(Para historias de amistad entre chicos, recomiendo infinítamente más uno de mis libros preferidos: Cuatro amigos, de David Trueba).

3 comentarios:

jornalerodelagloria dijo...

A mí también me gustó mucho Cuatro amigos. Este pasaje, por ejemplo, me encanta:

"La gente pedía a gritos que se besaran los novios (...) Que se besen. Estuve a punto de gritar que no lo hicieran, pero Carlos se levantó y la tomó de la mano y se besaron para regocijo de todos. Besé el vino en venganza. Estaba borracho. Claudio me miraba con seriedad y tuve ganas de contestarle que no se equivocara, puede que fuera un romántico, pero jamás un sentimental. Un sentimental es el que espera algo que puede llegar a suceder. Un romántico espera contra toda probabilidad."

;-)

Cyana dijo...

Rencor, imposibles diferencias definitivas, estadística y venganza.

Confiesa que ese párrafo se lo dictaste tú a Trueva.

jornalerodelagloria dijo...

Jajaja. Es muy mi rollo, tienes razón...